La anulación el año pasado del viaje que tenía planificado a través de las montañas del interior de Marruecos debido a una imprevista operación quirúrgica y más tarde a diversos acontecimientos inesperados han hecho que en el momento de tener unas semanas libres decidirme a realizar un viaje acorde a los días disponibles. Tenía claro que tres semanas es poco tiempo para hacerlo a mi manera, es decir, sin presión y con total libertad de elección de cuantos días me quiero quedar en un lugar sin que influyera en el plan de viaje. Debía resolverlo rápido porque cuantos más días pasara menos tiempo estaría viajando. Como ya tenía algo de información recopilada de esta parte sahariana se me ocurrió realizar en este reducido tiempo una pequeña primera incursión y dividir el viaje en varias partes, o visitas, y seguir con la idea previamente pensada en un futuro cercano. Por lo tanto, comenzar con una ruta que siguiera la línea costera me pareció una idea estupenda. Y si lo realizaba desde el Sahara Occidental sería perfecto.
Estaba muy seguro antes de salir que esta parte de África me iba a seducir con sus característicos desolados paisajes de dunas y tierra seca y mucho mar azul, pero esto último no se cumplió al 100% debido a la mala climatología imperante durante los días que he estado por ahí. Desde sus vastas franjas del desierto sahariano pasando por diferentes poblaciones, atravesando sus largos tramos de costa accidentada e intacta por una carretera en perfectas condiciones y seguridad, las playas casi vacías -a excepción de los domingos- y la belleza natural de todo tipo que me he ido encontrando ha sido diversa e imponente. La imposibilidad de encontrar vehículos 4x4 ideal para recorrer las zonas más apartadas ha hecho que me perdiera buena parte de sus recónditos paisajes muy poco explorados. El Sahara Occidental no es un lugar muy turístico y las infraestructura son precarias. El saharaui no es curioso ni viajero por lo tanto la atención turística es inexistente. Tampoco hay destinos de fama internacional, sencillamente lo único que hay son lugares históricos o sagrados.
A partir de ahora, la siguiente parte por realizar queda pendiente a los días que vuelva a conseguir próximamente para viajar.
Inshallah!
Estaba muy seguro antes de salir que esta parte de África me iba a seducir con sus característicos desolados paisajes de dunas y tierra seca y mucho mar azul, pero esto último no se cumplió al 100% debido a la mala climatología imperante durante los días que he estado por ahí. Desde sus vastas franjas del desierto sahariano pasando por diferentes poblaciones, atravesando sus largos tramos de costa accidentada e intacta por una carretera en perfectas condiciones y seguridad, las playas casi vacías -a excepción de los domingos- y la belleza natural de todo tipo que me he ido encontrando ha sido diversa e imponente. La imposibilidad de encontrar vehículos 4x4 ideal para recorrer las zonas más apartadas ha hecho que me perdiera buena parte de sus recónditos paisajes muy poco explorados. El Sahara Occidental no es un lugar muy turístico y las infraestructura son precarias. El saharaui no es curioso ni viajero por lo tanto la atención turística es inexistente. Tampoco hay destinos de fama internacional, sencillamente lo único que hay son lugares históricos o sagrados.
A partir de ahora, la siguiente parte por realizar queda pendiente a los días que vuelva a conseguir próximamente para viajar.
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