Desde El Marsa/Laâyoune Plage fui directamente a Tarfaya en bus (2h;30min.), con una breve parada en la estación de Laâyoune para recoger otros pasajeros. La carretera es la N1 que se encuentra en muy buen estado durante todo su recorrido continua muy cerca de la costa rodeada de terrenos secos y pedregosos y muchas dunas. El viento es más fuerte y la visión no está siendo muy clara. Este efecto climático se sigue debiendo al choque entre el viento caliente que viene de tierra sahariana con la bruma húmeda que llega del Océano Atlántico al chocar las olas contra los acantilados, generando de esta manera una espesa neblina que invade todo el entorno por el que estamos circulando. Las dunas que no paran de ocuparlo todo obstaculizan el desarrollo de las ciudades y para evitarlo también han construido muros y se están plantando un cinturón verde con mangles saharianos, tarajes y diferentes tipos de plantas. Llevamos varios días nublados, con no mucho calor por el día y algo de frío al anochecer.
A casi 35Kms. antes de llegar a Tarfaya se encontraba la antigua frontera del Sahara Español, lo que fue en su momento un puesto militar, cerca de la laguna salada Sabkhat Tah. También hay un monumento a la Marcha Verde de 1975 ya que en este lugar concluyó, concentrando a unos 350.000 participantes. Ese fue el comienzo de la descolonización del Sahara Occidental.
Tarfaya durante el protectorado español fue llamada Villa Bens en honor al coronel Bens que la fundó cuando desembarcó en 1916. Fue capital de la antigua colonia española de Cabo Juby que se encuentra a poca distancia. Con sus más de 7.000 habitantes, tiene el encanto de ser un lugar prácticamente ignorado por el turismo pero con un atractivo ambiente marino, animadas terrazas, algunos recuerdos históricos y un glorioso pasado, rodeado de amplios arenales.
Sus primeros habitantes pertenecían a una antigua tribu Tekna, luego fue guarnición portuguesa por su punto estratégico en las travesías por este amplio océano, ocupada más tarde por los ingleses durante el s.XIX y en 1958 pasó a Marruecos tras su independencia. En 1976 fue base de la Marcha Verde y allí han erigido un Museo de la Resistencia en recuerdo de aquella época.
Me he hospedado en el hotel Casamar (150Dm/cama doble/ducha/ventanal hacia el puerto y las dunas de la playa), igualmente conseguido mediante llamada telefónica el día anterior. Se encuentra muy cerca de lo que fue el aeródromo de cabo Juby, ahora en desuso, pues este lugar fue una escala importante de las rutas del Aeropostal entre Europa (Toulouse) y Senegal. Hoy día se utiliza la pista para una de las etapas del histórico rally aéreo Latecoere Toulouse-Sur de Senegal. En 2004 se creó un monumento situado en la avenida y un museo a pocos metros dedicado a Antoine de Saint-Exupéry, escritor y aviador responsable de lo que fue esta base aérea en 1927 ya que se inspiró en esta ciudad para escribir su famoso libro “El Principito”. En su interior, de planta sencilla, hay colgado en sus paredes imágenes de aviones de la época y rutas de correo aéreo, un dibujo original del "Principito" y algunas maquetas. En el exterior hay un pequeño avión. Aquellos pilotos eran duros de verdad, viajaban con los medios de la época muchas millas atravesando el Atlántico o por el desierto con aquellos artefactos voladores, con escaso apoyo financiero y pudiendo ser secuestrados o asesinados por las tribus locales si tenían que realizar algún aterrizaje de emergencia.
Me he hospedado en el hotel Casamar (150Dm/cama doble/ducha/ventanal hacia el puerto y las dunas de la playa), igualmente conseguido mediante llamada telefónica el día anterior. Se encuentra muy cerca de lo que fue el aeródromo de cabo Juby, ahora en desuso, pues este lugar fue una escala importante de las rutas del Aeropostal entre Europa (Toulouse) y Senegal. Hoy día se utiliza la pista para una de las etapas del histórico rally aéreo Latecoere Toulouse-Sur de Senegal. En 2004 se creó un monumento situado en la avenida y un museo a pocos metros dedicado a Antoine de Saint-Exupéry, escritor y aviador responsable de lo que fue esta base aérea en 1927 ya que se inspiró en esta ciudad para escribir su famoso libro “El Principito”. En su interior, de planta sencilla, hay colgado en sus paredes imágenes de aviones de la época y rutas de correo aéreo, un dibujo original del "Principito" y algunas maquetas. En el exterior hay un pequeño avión. Aquellos pilotos eran duros de verdad, viajaban con los medios de la época muchas millas atravesando el Atlántico o por el desierto con aquellos artefactos voladores, con escaso apoyo financiero y pudiendo ser secuestrados o asesinados por las tribus locales si tenían que realizar algún aterrizaje de emergencia.
En la avenida de la playa, no muy prolongada, ahora invadida parte de ella por la arena de las dunas, hay dos kioscos donde comer o tomar té que abren al atardecer. A la izquierda está el dique del muelle de Tarfaya y a la derecha el muellito donde juegan los niños o descansan los mayores.
En medio, y dentro del mar con marea alta, se encuentra la otra imagen icono de esta pequeña ciudad: la Casa del Mar (o Casamar), una fortificación costera/establecimiento comercial construido en 1882 por el escocés Donald Mackenzie fundador de la compañía comercial británica North West African Company Imperial cuando estableció en este lugar a principios de 1879 un puesto que llamó Port Victoria, con el objetivo de comerciar con caravanas provenientes de Tombuctú. Construida sobre una isla arenosa y fortificada con cañones de guerra, constaba de una planta baja y planta alta ambas compuesta por 8 habitaciones cada una, usadas para almacenar consumibles importados y exportados desde la zona hacia Manchester. Contaba con 6 tanques terrestres para agua potable y un puerto para que atracaran barcos y embarcaciones comerciales. En 1888 fue atacada por tribus saharianas locales y luego cedida en 1895 al sután de Marruecos Moulay Abd Al-Aziz. El gobierno británico reconoció la soberanía marroquí sobre estas tierras desde el río Draa hasta Cabo Borjador. En 1916 se constituyó el protectorado español en Marruecos y el edificio pasó a ser conocido como Casamar. Ahora se encuentra en total abandono. En marea baja se puede acceder a su interior.
Según cuentan los "surferillos" locales, parece ser que rompen buenas olas, pero el viento estos días viene del mar, es bastante fuerte y no son las condiciones adecuadas. Vamos, que el mar "está feo".
Pasear por esta pequeña ciudad es sencillo pues no hay mucho que ver. Ni hacer. Prácticamente es más de lo mismo. Muchas terrazas-teterías con tv para ver los partidos de futbol y mucha gente sin hacer prácticamente nada.
Del protectorado español solo queda una construcción militar llamada la Casa de los 100 soldados (o Fuerte de Tierra) construido en 1916 y ahora en total abandono junto a un cine de los años 30's casi derruido (queda la taquilla y la zona de asientos). Este lugar durante el periodo español fue, ante todo, una base militar que protegía el N. de Marruecos y Canarias. Tuvo alguna importancia comercial en los intercambios con la gente del lugar y las pesquerías canarias. Y un valioso aeródromo en el que los aviones necesitaban repostar en sus viajes largos. Es notorio que de las construcciones españolas apenas quede nada porque Marruecos ha tratado de borrar esa huella. Ahora, sin embrago, aparece como un destino para amantes del surfing.
He intentado nuevamente contactar con algún guía que tuviese vehículo adecuado para visitar la zona cercana, como la laguna Naila, varias depresiones salinas y una mezquita tradicional no muy lejos de aquí, pero el único personaje que apareció fue un tipo que hablaba, por cierto, bastante bien español con ganas de hacerse “el bisnes” conmigo pidiéndome una cantidad exagerada por una ruta de medio día a la laguna. Pero su vehículo es "un deportivo", no es 4x4. Solamente valdría para ir a la laguna pero no al resto de los lugares porque podría quedarse enterrado en las carreteras de tierra.
Como información orientativa, la laguna Naila se encuentra a 70kms. dirección Tan Tan. Es una zona de marismas, salinas y dunas pobladas de aves migratorias dentro de una superficie de 1.850Km², en el interior de un parque nacional creado para proteger el desierto, los humedales y las dunas costeras. Por su alto valor ecológico está en estudio su declaración como Patrimonio de la Humanidad. Este parque incluye una porción de la costa y la laguna -una de las mayores de la costa marroquí-. La laguna es también un terreno importante de anidación de aves como el tarro canelo, cerceta pardilla y la gaviota de Audouin que habitan de forma permanente y un gran número de especies que migran en invierno. Cada año, en la temporada de invierno, alrededor de 20.000 aves se quedan en este lugar.
Los pescadores de la zona tienen algunas pequeñas embarcaciones amarradas al embarcadero y las ofrecen para pasear durante un par de horas a quienes estén interesados en adentrarse entre marismas y dunas para observar su avifauna. Hay que ir temprano para no pillar el calor.
En sus cercanías se han encontrado restos de una fortificación española que podría corresponder a Santa Cruz de la Mar Pequeña, el primer asentamiento de la Corona de Castilla, coincidiendo con la colonización de las islas Canarias, y que también se podría visitar. La historia escrita cuenta que el gobierno español de 1934 (de Leroux) encargó la ocupación de esta antigua posición castellana, una posición cedida a perpetuidad por "su Majestad marroquí a su Majestad Católica" en 1850 por el Tratado de Was Ras tras la batalla del mismo nombre ganada por los españoles. Pero al no encontrar exactamente su ubicación después de sucesivas búsquedas y dado que habían pasado más de 350 años determinaron que podría ser la costa de Ifni y por error de localización así la tomaron en propiedad. Es decir, el que esa provincia fuera española durante 35 años se debe a ese error de posición.
Al S. del parque destaca también las espectaculares salinas Sebkh Tazra, ejemplo de zona húmeda con extensa productividad de vida biológica influenciada por el surgimiento de aguas profundas del océano.
Pues nuevamente me he quedado sin poder ver cosas interesantes que tenía planeadas en esta ruta costera que estoy realizando mediante transporte público. No me queda otra que seguir recorriendo los entornos playeros y disfrutar de las terrazas y de la vida vecinal.
De menor desarrollo económico que sus vecinas Tan Tan y El Aaiún por estar alejada de la ruta N.-S., Tarfaya es un centro administrativo provincial que posee un puerto pesquero y comercial. Ahí se encuentran amarrada la flota de barcos que todos los días salen al mar. En la actualidad se encuentra en modernización y parece ser que podrían reanudar la ruta marítima regular con Fuerteventura que se detuvo tras el accidente del ferri Alassama de la compañía Armas en 2008. El incidente ocurrió tan solo un año después de su inauguración al chocar con el dique de este puerto debido al fuerte viento imperante ese día y provocándole una vía de agua. Tras 16 años de abandono fue retirado de la costa. De momento seguiremos sin poder venir con nuestros vehículos directamente desde Canarias para recorrer esta parte del continente africano.
A 190Kms. de esta playa se encuentra otra muy concurrida por los vecinos de su zona. Se trata de El Ouatia (o Tan-Tan Playa), y a 27Kms. de Tan-Tan ciudad. Y ésta iba a ser mi siguiente visita durante otros dos días. La tarde anterior el propietario del hotel Casamar se comprometió a contactar con uno de los taxistas que realizan esta ruta para que me recogiera en el hotel y salir antes de las 8 de la mañana en esa dirección. Sin embargo, al día siguiente y pasada las 9 no aparecía nadie. Tuve que ir al estacionamiento de los Grand Taxis que parten todos los días hacia Tan-Tan en busca de transporte, ya fuera en taxi como en alguna de las guaguas que paran en frente. Sin embargo, ese día efectivamente aún no había llegado ningún otro pasajero y estaban los únicos dos taxis compartidos vacíos esperando. Me senté a desayunar en una de las cafeterías mientras esperaba que la suerte me acompañara. Media hora más tarde apareció el taxista que había hablado con el dueño del hotel y paró su taxi junto a mí. Como no me dijo nada yo seguí sentado sin imaginar que estaba esperándome para salir junto con otra persona que se encontraba dentro durmiendo hacia Tan-Tan. Al rato me indicaron que estaba esperando por mí. ¡Sorpresa!. Su cara no fue nada agradable durante todo el trayecto.
De menor desarrollo económico que sus vecinas Tan Tan y El Aaiún por estar alejada de la ruta N.-S., Tarfaya es un centro administrativo provincial que posee un puerto pesquero y comercial. Ahí se encuentran amarrada la flota de barcos que todos los días salen al mar. En la actualidad se encuentra en modernización y parece ser que podrían reanudar la ruta marítima regular con Fuerteventura que se detuvo tras el accidente del ferri Alassama de la compañía Armas en 2008. El incidente ocurrió tan solo un año después de su inauguración al chocar con el dique de este puerto debido al fuerte viento imperante ese día y provocándole una vía de agua. Tras 16 años de abandono fue retirado de la costa. De momento seguiremos sin poder venir con nuestros vehículos directamente desde Canarias para recorrer esta parte del continente africano.
A 190Kms. de esta playa se encuentra otra muy concurrida por los vecinos de su zona. Se trata de El Ouatia (o Tan-Tan Playa), y a 27Kms. de Tan-Tan ciudad. Y ésta iba a ser mi siguiente visita durante otros dos días. La tarde anterior el propietario del hotel Casamar se comprometió a contactar con uno de los taxistas que realizan esta ruta para que me recogiera en el hotel y salir antes de las 8 de la mañana en esa dirección. Sin embargo, al día siguiente y pasada las 9 no aparecía nadie. Tuve que ir al estacionamiento de los Grand Taxis que parten todos los días hacia Tan-Tan en busca de transporte, ya fuera en taxi como en alguna de las guaguas que paran en frente. Sin embargo, ese día efectivamente aún no había llegado ningún otro pasajero y estaban los únicos dos taxis compartidos vacíos esperando. Me senté a desayunar en una de las cafeterías mientras esperaba que la suerte me acompañara. Media hora más tarde apareció el taxista que había hablado con el dueño del hotel y paró su taxi junto a mí. Como no me dijo nada yo seguí sentado sin imaginar que estaba esperándome para salir junto con otra persona que se encontraba dentro durmiendo hacia Tan-Tan. Al rato me indicaron que estaba esperando por mí. ¡Sorpresa!. Su cara no fue nada agradable durante todo el trayecto.
Nuevamente en la N1, que continua en un muy buen estado para la circulación, circundamos el Parque Nacional de Khenifiss donde se encuentra la laguna Naila, la que intenté visitar y no pude, y nuevamente la carretera volvía paralela a la costa, con unos redundantes paisajes compuestos de dunas, tierra y piedras, arbustos y hierba baja que sirve de alimentación a grupos dispersos de dromedarios que andan sueltos por ahí. Lástima que la neblina que viene del mar continúa haciendo perder color y calidad de visión.
Una vez llegados a la rotonda/cruce de El Ouatia giramos dirección la costa para llegar hasta la puerta del hotel Hagounia El Ouatia (200Dm/cama doble/balcón con vistas a las dos "playas El Ouatia" de esta pequeña población. A lo lejos su puerto y, en frente tres establecimiento de Camping para vehículos/baño/tv) y a no más de 700mts. de la playa principal, que estos días ha estado bastante concurrida. Su larga avenida, con hoteles locales y las populares terrazas, al atardecer toma vida. Si a medio día tiene bastantes usuarios, al caer el sol se llena completamente de paseantes. Aparecen también los vendedores con sus carritos ambulantes vendiendo dulces, roscas, papas fritas, jugos naturales.... Varios cochitos eléctricos estacionados al final del paseo sirve a algunos padres para que sus niños "aprendan a conducir". Luego crecerán y continuarán la tradición de no respetar a los peatones en los pasos de peatones!.
Antiguamente fue una estación balnearia, sin mucha capacidad alojativa, principal puerto de pesca del S. y primer puerto sardinero del país. Ahora dispone de todas las instalaciones necesarias para acoger barcos de todo tipo, así como establecimientos industriales para el procesamiento de productos del mar.
A 24Kms. se encuentra su ciudad sahariana, Tan-Tan, que fue un puesto militar del protectorado español pero sin ninguna importancia administrativa o comercial. Su agrupamiento poblacional comenzó en 1940. En 1956 se concedió la independencia a la provincia de Tarfaya y, por ende, a esta ciudad.
Sigo insistiendo a los recepcionistas que me intenten conseguir algún conductor con vehículo que me quiera llevar a ver diferentes lugares de la zona pero es imposible encontrarlos por esta parte del país ya que no es tan turístico.
A 24Kms. se encuentra su ciudad sahariana, Tan-Tan, que fue un puesto militar del protectorado español pero sin ninguna importancia administrativa o comercial. Su agrupamiento poblacional comenzó en 1940. En 1956 se concedió la independencia a la provincia de Tarfaya y, por ende, a esta ciudad.
Sigo insistiendo a los recepcionistas que me intenten conseguir algún conductor con vehículo que me quiera llevar a ver diferentes lugares de la zona pero es imposible encontrarlos por esta parte del país ya que no es tan turístico.
He disfrutado de un par de días de paseos por esta localidad, comiendo pescado fresco, algún que otro tajín y compartiendo tés en sus terrazas con algunos vecinos mientras observaba el movimiento de los mismos. Es un emplazamiento muy fácil de caminar y muy económico vivir aquí.