25 de junio de 2025

La pintoresca Sidi Ifni

No muy lejos del hotel donde me he estado hospedando se encuentra la estación de taxis compartidos y varias oficinas de las principales compañías de guaguas. El precio de ambos transportes para llegar a Sidi Ifni, mi siguiente parada, es prácticamente el mismo. Por el horario de salida y el no tenerme que levantar temprano volví a subirme a una de CTM que sale a las 10:15 de la mañana, básicamente porque tiene asientos cómodos y todas están en muy buenas condiciones. Aún no he viajado en alguna que fuera hasta los topes, quiere decir esto que incluso pocos minutos antes de salir se puede comprar los boletos de viaje. Todas me han cobrado 5Dm. por poner mi mochila en el compartimento de maletas. Están bastante limpios y son seguros porque imprimen una etiqueta igual que en los aviones y un operario se encarga de posicionarlas o entregarlas.
La estrecha carretera N21 que desciende hacia el mar es muy entretenida al tener muchas curvas a través de un paisaje llamativamente montañoso. La primera parte del trayecto son llanuras pedregosas y semi-desértica, luego aparecen zonas con muchos árboles y cactus a ambos lados de la carretera y pequeñas poblaciones de casitas en medio de la nada. Muchas colinas están cubiertas de tuneras y árboles de argán. Atravesamos el cauce del Oued Draa, inmenso, pero sin agua. No es temporada de lluvias. 
Son casi 120Kms. hasta Sidi Ifniuna pequeña y pintoresca ciudad (azul y blanco) de aprox. 20.000 habitantes, situada en una pequeña meseta frente al mar, destino surfero desde hace muchos años. Conserva bastantes vestigios de la presencia colonial española, y eso quería ver, a parte de su extensa y cuidada playa.
La guagua se detuvo en la oficina CTM junto al mercado de la avenida Hassan II, y desde allí me trasladé en taxi hasta la zona de playa donde me iba a quedar a pasar varios días. De oferta hotelera sencilla (también se alquilan casas por temporadas), hay varios hoteles y hostales decentes pero el más conocido de todos, para mí, es el hotel Suerte Loca (190Dm/Cama doble/baño/balcón con vistas a la playa y la desembocadura del río Nun (o Assaka en este tramo final), el río más importante de la región que marcaba el límite S. del antiguo territorio de Sidi Ifni durante la época colonial española). Este emblemático establecimiento dispone de muchas habitaciones con lavamanos y baños compartidos, algunos de ellos compartiendo también balcón con vistas al mar o a la calle principal. Como no es época turística está vacío y su restaurante cerrado. Este hotel fue fundado en 1934 por un español y regentado ahora por los hijos de un amigo de aquel hombre. Hacía las veces de bar, de restaurante y de hotel en aquel entonces. La vida giraba en torno a este inmueble. Malika es la mujer que lo dirige ahora
Su espectacular situación, la tranquilidad en las terrazas y cafés cercanos sobre el mar y del ambiente callejero alrededor del mercado hace la estancia en Sidi ifni un placer. Goza de un microclima especial, mucho más suave que en el interior. Aún hoy su casco antiguo mantiene vestigios españoles, más o menos conservados, y en algunas calles se pueden ver rótulos con nombres españoles como calle de Oviedo, Málaga, Toledo, del general Mola, Avenida de Canarias, de la Playa... Pero, sin duda alguna, la hermosa escalinata abalaustrada que baja a la playa, símbolo de aquellos tiempos que nunca más volverán, es uno de sus puntos más pintoresco. Más al centro se encuentran las edificaciones de la Iglesia, del Consulado o Pagaduría Militar que aún lleva en un dintel el escudo preconstitucional (ambas en estado de completo abandono), del Cine Avenida, del hospital, la Plaza de España (ahora Plaza de Hassan II) con la piedra que lleva inscrita los nombres de los soldados marroquíes que reemplazaron a los españoles. Su especial colorido y sus fachadas le dan el aspecto de una población andaluza. O mejor, recuerda mucho al Puerto de Las Nieves en Agaete, Gran Canaria.
A pesar de esto aún despierta un gran interés para los amantes del turismo histórico, sobretodo antiguos militares y residentes españoles que suelen volver con el paso de los años para sentir aquellos nostálgicos recuerdos. 
Esta comarca dispone de otras hermosas playas, calas desérticas y acantilados sumiendo en el  mar. Me acerqué a disfrutar un día completo en Playa Legzira (o El Gzira) situada 10Kms. de Ifni trasladándome en la guagua que pasa por ahí dirección Gourizim cada hora durante todo el día (5Dm.). Se trata de una bonita playa con varios arcos naturales de color ocre-rojo pero lamentablemente el majestuoso se derrumbó en 2016. Pasear por su arena por la mañana o a final del día la hace espectacular.
Aunque la cantidad de hoteles y residencia que hay en su diminuto entorno no me gustó absolutamente nada. Un lugar tan pequeño y tan extremadamente turístico tanto local como extranjero. No hay nada que hacer ni a donde ir. Todo se concentra en las terrazas de los restaurantes de la playa y sujeto a las comidas que ellos preparen. Aunque estos días sigue siendo temporada baja y con pocos usuarios se puede perfectamente adivinar cómo se podrá poner a partir de julio. Los precios de los alojamientos y de restauración son mucho más elevados de todos los lugares antes visitados.
Algo más allá se encuentra Playa Mirleft (o Imin Turga), lugar especial para los amantes de la pesca y los deportes náuticos.